31.12.13

Desinstalando el 2013. Cargando el 2014...

Este 2013 fue bastante difícil para este blog. Si alguno de ustedes es habitual visitante sabrá que está un poco... fuera de ritmo, estático. Cosas muy malas para un blog que pretende seguir creciendo...
Y si alguno de ustedes me conoce, sabrá también que mis energías en este 2013 se han dirigido con más fuerza y necesidad a otro proyecto: el de lograr el reconocimiento y la implementación de la materia Informática en las escuelas.
Es que al conocerse la propuesta inicial en el 2012 de la Nueva Escuela Secundaria en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (que sólo contemplaba el uso de TIC de manera transversal) fuimos varios los que nos quedamos preocupados ante lo que desde el principio advertimos como un desatino.


Así es como, adhiriendo a la iniciativa de Gustavo Cucuzza desde "La Informática Prohibida", durante este 2013 mucho de mi tiempo y de mi energía se enfocó en colaborar con ideas, debates, documentos, reuniones, más ideas, más debates a esta causa. Causa cuyos argumentos tienen cimientos 100% pedagógicos: no estamos simplemente defendiendo una fuente laboral (que tampoco estaría mal) sino pensando en un proyecto que contemple todas las dimensiones del rol de las tecnologías para lograr la mejor educación en todos los niveles y especialidades.



No es fácil. Encontramos que quienes trabajamos educamos en informática tenemos una mirada particular del asunto, diferente a la de otros. Pero estamos convencidos de que estamos con el mejor el punto de vista correcto para abordar el tema: el aula. Muchos estudiosos educadores se quedan con el fascinante poder de las actuales herramientas, que perecen convertirnos en expertos digitales a la hora de comunicarnos y lograr nuevas producciones: "sólo basta usarlas para aprender", dicen, dejando de lado aspectos mucho más profundos del asunto.


Los expertos informáticos, en cambio, hacen un fuerte hincapié en el aprendizaje para todos de la lógica y los lenguajes de programación, pero desestimando la necesidad de estudiar programas de uso cotidiano: "Las aplicaciones ofimáticas... no hacen falta"...


La mirada de quienes trabajamos permanentemente la informática en las aulas percibe las cosas de otra manera. Día a día vemos que nuestros alumnos deben mejorar sus competencias digitales en el uso de programas habituales para producir todo tipo de contenido. Vemos que necesitan entender cómo están hechos esos programas para entender el mundo tecnológico que nos rodea. Nos damos cuenta de cuánto necesitan convertirse en ciudadanos digitales dentro de las redes que transitan.
También vemos que los docentes, todos, necesitamos rever muchas prácticas para poder mejorar nuestras propuestas. Y que la escuela, el sistema educativo, debe manejar aspectos de infraestructura con mucha más atención. De otro modo, ninguna implementación tecnológica será posible ni exitosa.


En definitiva, vemos que la escuela debe asumir un imprescindible protagonismo y formar en estas tecnologías para desarrollar una mirada critica. De otro modo dejaremos que los criterios de nuestros alumnos serán formados por el mercado, por la publicidad y los medios. No, no basta con la entrega de dispositivos. Es imprescindible que con ellos se produzca conocimiento. En todas las áreas: las clásicas sociales, exactas, naturales, comunicación, expresión... pero también en una nueva área de conocimiento: la tecnológica, con el rango que realmente se merece. Claro que para eso deben crearse las condiciones que lo favorezcan. Con recurso técnicos, infraestructura pero, sobre todo, basada en la inteligencia de los recursos humanos. Y no en los dispositivos "smart". Con docentes mejores preparados y por supuesto, con Informática como materia.



Imágenes: Tablero en Pinterest de La Informática Prohibida con colaboraciones de @marisacon @nancito @gusqq @ricardoleithner

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